Estoy en medio de una tormenta impresionante. Cada tanto dejo mi asiento frente a la PC y observo el diluvio por la ventana.
"Cualquier momento es el propicio para empezar" -me digo. Al fin y al cabo, siempre esperamos el lunes, el principio de mes, el día 15 o para después. Lo mismo el comenzar a escribir en este espacio, único sobreviviente de todo el resto, que decidí dar de baja tras tantos años de estar colgados en Internet.
Es que la Red, me acelera, me distrae en exceso, bifurca mi tiempo y mi mente.
Creo que el mejor plan para este año... va a ser no tener planes.